La Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) y el Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI) han suscrito un convenio para impulsar el uso de los derechos de propiedad industrial en proyectos de investigación, desarrollo e innovación. Entre sus medidas más relevantes figura un descuento del 30 % en determinados servicios de información tecnológica para entidades vinculadas a programas y licitaciones del CDTI.
El acuerdo crea un marco de colaboración para conectar la financiación de la innovación con la protección de sus resultados. Su objetivo es acercar la propiedad industrial a empresas y otros agentes del sistema español de innovación.
El convenio fue suscrito el 24 de mayo de 2026 y publicado en el Boletín Oficial del Estado el 30 de junio de 2026. Su duración será de cuatro años desde que resulte eficaz, con posibilidad de prórroga por hasta cuatro años adicionales.
El descuento está dirigido a las entidades beneficiarias de ayudas del CDTI y a las adjudicatarias de licitaciones de compra pública innovadora gestionadas por este organismo.
La reducción se aplicará al precio de los Informes Tecnológicos de Patentes y de los Informes de Vigilancia Tecnológica solicitados por estas entidades. El convenio remite para su aplicación a la Orden IET/1186/2015, que establece los precios públicos de la OEPM.
El convenio sitúa los Informes Tecnológicos de Patentes y los Informes de Vigilancia Tecnológica como instrumentos de apoyo para la toma de decisiones en programas de ayudas y actuaciones de compra pública innovadora.
El descuento es solo una de las medidas previstas. La OEPM colaborará en jornadas informativas y actividades de formación dirigidas al personal del CDTI, a las entidades beneficiarias de sus programas (con una referencia específica a NEOTEC) y a las organizaciones adheridas a la Red PIDI.
También se prevé un mecanismo para resolver consultas sobre propiedad industrial y la elaboración conjunta de modelos de contratos, guías, manuales y protocolos que favorezcan la transferencia de conocimiento.
Por su parte, el CDTI fomentará la protección y el registro de los activos intangibles generados por los beneficiarios de sus programas.
Por el momento, el convenio reconoce expresamente la reducción del 30 %, pero no detalla el procedimiento para aplicarla. El texto publicado en el BOE no indica qué documentación deberá presentarse, cómo se acreditará la condición de beneficiario o adjudicatario ni si el descuento se aplicará automáticamente.
Será necesario estar atentos a las próximas actualizaciones que puedan publicar la OEPM y/o el CDTI para conocer con más detalle cómo se aplicará este descuento y qué pasos deberán seguir las entidades interesadas.
El convenio refuerza una idea relevante para las empresas que desarrollan tecnología: la financiación, la protección y la transferencia de los resultados no deberían gestionarse como procesos aislados.
Analizar el estado de la técnica, valorar la patentabilidad y definir qué activos deben protegerse puede ayudar a orientar decisiones de inversión, colaboración y comercialización. El descuento facilita el acceso de determinadas entidades a herramientas de información tecnológica, pero su utilidad dependerá de que se integren en una estrategia más amplia de gestión de activos intangibles.
En ELZABURU asesoramos a empresas y entidades innovadoras en la identificación, protección y explotación de sus resultados de I+D+i, así como en el diseño de estrategias de propiedad industrial adaptadas a cada proyecto.
Ruth Sánchez, Socia del área de Patentes de Elzaburu y Agente de Patentes Europeas.
La conmemoración del centenario del Sistema de La Haya para el registro internacional de diseños industriales marca un hito histórico que invita a reflexionar sobre la evolución del diseño, su relevancia económica y su papel como motor de competitividad empresarial. A lo largo de un siglo, este sistema administrado por la OMPI ha permitido que creadores y empresas protejan la apariencia de sus productos en múltiples mercados a través de un único procedimiento, promoviendo un ecosistema global de innovación, belleza y utilidad.
El Sistema de La Haya nació en 1925 con el objetivo de ofrecer una vía simplificada para proteger diseños más allá de las fronteras. Las primeras solicitudes, como tejidos para sombreros de señora, contrastan radicalmente con los actuales registros de interfaces gráficas, robots o vehículos eléctricos. En todo este tiempo, el sistema ha crecido de 11 signatarios iniciales a 82 Estados miembros y organizaciones intergubernamentales de 99 países.
Hoy, los números hablan por sí solos:
En estos cien años, el sistema ha evolucionado con nuevas actas, mejoras tecnológicas (como la presentación electrónica), ampliación geográfica y la adhesión de potencias del diseño como EE. UU., China, Corea del Sur o Japón. También se han incorporado nuevos tipos de diseños, especialmente digitales, reflejando cómo el concepto tradicional de “apariencia del producto” se ha expandido hasta, por ejemplo, las interfaces gráficas de usuario (IGU).
Para celebrar este centenario y poner en valor el impacto del diseño protegido, profesionales del Área de Diseños Industriales de Elzaburu analizan objetos icónicos cuya protección mediante diseño industrial ha sido clave para su legado.
El diseño de Playmobil ha permanecido prácticamente inalterado desde sus orígenes. Su simplicidad formal (cabeza redondeada, sonrisa permanente, proporciones estandarizadas) es la base de su éxito. La protección del diseño industrial ha sido esencial para blindar una estética reconocible que ha superado generaciones y se ha expandido a decenas de países. Como subraya Paloma Querol, es un caso paradigmático de cómo un diseño minimalista puede sostener un universo creativo infinito.
Pedro Saturio destaca la Vespa como ejemplo de diseño que trasciende la función. Inspirada en la movilidad urbana de posguerra, su silueta en forma de “avispa”, el chasis autoportante y su conducción accesible la convirtieron en un símbolo cultural. La protección de su diseño industrial ha sido fundamental para mantener su identidad frente a imitaciones en un mercado altamente competitivo.
Manolo Mínguez explica que la navaja suiza destaca por su diseño industrial enfocado en la funcionalidad. Su forma alargada y compacta, pensada para alojar múltiples herramientas en un único cuerpo de reducido volumen, y su estructura plegable han convertido este objeto en un referente del diseño utilitario. La protección como diseño industrial ha sido esencial para preservar esta configuración característica frente a productos que han tratado de replicar su solución técnica y su apariencia general.
Bosco de la Vega pone el foco en la primera PlayStation de Sony como ejemplo de cómo el diseño industrial puede definir toda una categoría de producto. Lanzada en 1994, su configuración externa (la forma rectangular plana, el disco situado en el centro y la disposición característica de botones) contribuyó a construir una experiencia de uso coherente y reconocible en un mercado en plena expansión. Su protección como diseño industrial ha contribuido a consolidar la identidad visual de la consola y a preservar una apariencia que, con el tiempo, se ha convertido en un referente cultural.
El auge de la micromovilidad ha posicionado al patinete eléctrico como objeto cotidiano. El Xiaomi Electric, registrado en 2019, destaca por su diseño estilizado, su geometría limpia y su portabilidad. Como apunta Ruth Sánchez, la protección de este tipo de diseños es esencial ante la rápida aparición de competidores y la evolución tecnológica constante.
Sara Navarro resalta la importancia del diseño en productos tradicionalmente funcionales. El modelo Arizona Big Buckle combina ergonomía, sostenibilidad y un estilo distintivo gracias a su icónica hebilla sobredimensionada. Su registro como diseño industrial ha permitido consolidar una estética reconocible y proteger la inversión en comodidad y marca.
Tras cien años de historia, el Sistema de La Haya demuestra que la protección de los diseños industriales no solo preserva la apariencia externa de un producto: impulsa la innovación, protege la inversión, refuerza marcas y permite competir en mercados globales.
En un entorno donde la diferenciación visual es más estratégica que nunca, contar con un diseño protegido marca la diferencia entre liderar o quedar atrás.
En Elzaburu contamos con un equipo especializado en diseños industriales que asesora sobre la mejor forma de registrar, proteger y defender creaciones en los distintos mercados en los que opera tu empresa.
A partir del 1 de octubre de 2025, la Oficina Europea de Patentes (EPO) permitirá incluir figuras en color y en escala de grises en las solicitudes de patente electrónicas. Esta modificación normativa representa un avance significativo en la digitalización de los procedimientos de patente, facilitando una representación más precisa y visualmente más clara de las invenciones.
Hasta ahora, la normativa exigía que todas las figuras se presentaran en blanco y negro, incluso en casos donde el color era esencial para ilustrar aspectos técnicos. Con la nueva medida, se aceptarán también combinaciones de figuras en color, escala de grises y blanco y negro, lo que aporta mayor flexibilidad a los solicitantes.
Las figuras son un elemento esencial en la descripción y comprensión de una invención, especialmente en aquellos campos de la técnica donde la representación visual y, más concretamente, el componente cromático, resulta determinante para la comprensión de la solución técnica propuesta.
De este modo, este cambio introduce una mayor flexibilidad para los solicitantes que, hasta ahora, solo podían presentar patentes con figuras en blanco y negro. No obstante, esta nueva posibilidad viene acompañada de ciertas limitaciones y recomendaciones que conviene tener en cuenta.
Conviene tener presente que esta nueva posibilidad no se extiende a las solicitudes internacionales presentadas en el marco del Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT). Aunque es posible incluir figuras en color o en escala de grises en la solicitud PCT, estas serán convertidas a blanco y negro en el momento de su publicación internacional, conforme a lo establecido por el sistema PCT.
Ahora bien, cuando la solicitud internacional se presenta por vía electrónica, la Oficina Internacional conserva la versión original en color o escala de grises. Esta versión estará disponible tanto para el público como para las oficinas nacionales o regionales a través de la plataforma PATENTSCOPE, y se indicará en la portada de la publicación si dicha versión está accesible.
En el caso de las solicitudes Euro-PCT que entren en fase europea a partir del 1 de octubre de 2025, la tramitación de la solicitud se basará en las figuras en color o en escala de grises, siempre que estén disponibles en PATENTSCOPE y que la publicación internacional lo refleje expresamente.
Este cambio normativo introduce nuevas consideraciones que los solicitantes y profesionales del sector deberán tener en cuenta. Los agentes de patentes deberán conocer bien los detalles técnicos de la presentación de figuras en color o escala de grises, especialmente cuando se presenten estas figuras con los formatos electrónicos requeridos por la EPO.
La calidad técnica de las figuras será también otro factor determinante, ya que una presentación incorrecta o deficiente puede afectar tanto a la comprensión técnica de la invención como a su protección legal.
Además, se recomienda no hacer referencia en el texto (descripción, reivindicaciones o resumen) a características específicas del color de las figuras, como por ejemplo “amarillo” o “crema”. Esto se debe a que las especificaciones cromáticas no siempre pueden identificarse de forma objetiva y unívoca, lo que podría generar ambigüedades jurídicas.
La posibilidad de presentar figuras en color también se extiende a las modificaciones electrónicas realizadas a partir del 1 de octubre de 2025. No obstante, estas deberán respetar las condiciones previstas en el artículo 123(2) del Convenio sobre la Patente Europea (CPE), relativo a la materia añadida.
En el caso de las figuras modificadas como respuesta a una objeción solo podrán contener contenido en color o escala de grises en la misma medida que lo tuvieran las figuras originales presentadas.
Del mismo modo ocurrirá, si se tratan de elementos omitidos o figuras corregidas, los solicitantes deberán asegurarse de que estas se correspondan exactamente con el contenido y formato de las figuras de la solicitud prioritaria. Si las figuras originales se presentaron en blanco y negro, cualquier figura corregida u omitida deberá respetar ese formato.
Cuando la Oficina Europea de Patentes haya concedido y publicado una patente europea con los dibujos en color o en escala de grises, la Oficina Española de Patentes y Marcas requerirá al solicitante de la validación de esa patente Europea en España que la traducción al español contenga los dibujos en color o en escala de grises.
La decisión de la EPO de admitir figuras en color y escala de grises en las solicitudes electrónicas marca un hito en la evolución del sistema de patentes europeo. Esta medida no solo mejora la calidad de la divulgación técnica, sino que también plantea nuevos retos para los solicitantes y profesionales del sector, que deberán adaptar sus estrategias de presentación y asegurarse de cumplir con los requisitos técnicos y legales aplicables.
En Elzaburu, contamos con un equipo especializado en patentes europeas que puede ayudarte a preparar tu solicitud conforme a los nuevos requisitos de la EPO.
Ruth Sánchez, Socia del área de Patentes de Elzaburu y Agente de Patentes Europeas.