La propiedad intelectual (PI) no es solo una herramienta jurídica para proteger intangibles: es un motor económico estructural para Europa. El último informe conjunto de la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea y la Oficina Europea de Patentes confirma que los sectores intensivos en derechos de propiedad intelectual concentran buena parte de la creación de riqueza, el empleo cualificado, las exportaciones y la inversión tecnológica del continente.
El estudio analiza el periodo 2021–2023 e identifica 361 industrias intensivas en derechos de propiedad intelectual, responsables de casi el 48 % del PIB de la UE, más del 30 % del empleo y cerca del 80 % del comercio exterior europeo. Además de captar más del 88% de las inversiones de capital privado y capital riesgo en la UE destinado a startups que hacen uso intensivo de PI.
Estos datos no solo aportan evidencia macroeconómica. También ofrecen una conclusión estratégica para las empresas: proteger la innovación se traduce directamente en competitividad, financiación y crecimiento.
A continuación, analizamos las principales conclusiones del informe y sus implicaciones prácticas para compañías tecnológicas, industriales y creativas.
Se consideran industrias intensivas en derechos de PI aquellas que registran un número de patentes, marcas, diseños u otros derechos por empleado superior a la media, en comparación con otras industrias que utilizan derechos de propiedad intelectual.
En términos sencillos:
Una industria se identifica como intensiva en derechos de propiedad intelectual en la UE si, al menos para uno de los derechos de propiedad intelectual considerados, el número de esos derechos por empleado supera la media de todas las industrias de la UE que utilizan ese mismo derecho de propiedad intelectual.
Estas industrias abarcan desde la farmacéutica o la electrónica hasta el software, la moda, la alimentación con indicaciones geográficas o los servicios creativos.
La premisa del informe es clara: cuando la PI se utiliza de forma sistemática, su impacto económico se multiplica.
El estudio ofrece indicadores contundentes respecto a las industrias con uso intensivo de PI:
Estas cifras evidencian una correlación directa entre protección de intangibles y creación de valor. No se trata de sectores marginales o nichos tecnológicos, sino de la columna vertebral de la economía europea.
La aportación económica varía según el tipo de derecho utilizado. El informe desglosa distintos perfiles sectoriales. A continuación, de manera adicional a las empresas especializadas en el arrendamiento de la propiedad intelectual, se detallan algunos ejemplos por tipo de derecho de propiedad industrial.
Uno de los resultados más relevantes del informe es la prima salarial.
Los trabajadores de sectores intensivos en derechos de PI perciben, de media, un 40,9 % más de remuneración que en sectores no intensivos.
Este dato tiene implicaciones claras:
La PI no solo genera riqueza empresarial, sino también empleo de mayor calidad y especialización.
Los sectores intensivos en derechos de PI son notablemente más internacionales.
Según el informe:
Esto se explica porque la innovación protegida facilita:
Uno de los capítulos más novedosos del estudio analiza la relación entre intensidad en PI y financiación empresarial.
La conclusión es contundente: los inversores interpretan la propiedad intelectual como una señal de calidad y potencial de crecimiento.
Más del 88 % de la inversión de capital riesgo y private equity europeo se dirige a startups de sectores intensivos en PI.
Las razones son claras:
Para startups tecnológicas, deep tech o biotecnológicas, contar con una estrategia sólida de patentes y marcas puede ser decisivo para cerrar financiación.
Más allá de las cifras macroeconómicas, el mensaje del informe es operativo:
la propiedad intelectual debe integrarse en la estrategia empresarial desde el inicio.
Algunas recomendaciones clave:
Registrar patentes, marcas o diseños antes de la expansión comercial evita riesgos y refuerza la posición negociadora.
No se trata de acumular derechos, sino de alinearlos mediante una estrategia de protección con:
Los derechos pueden:
Las empresas europeas compiten globalmente. La protección debe cubrir los principales mercados objetivo.
La PI no es un trámite administrativo, sino una herramienta de ventaja competitiva.
El informe de la EUIPO y la EPO confirma algo que la práctica empresarial lleva años demostrando: la economía del conocimiento se construye sobre activos intangibles protegidos.
Casi la mitad del PIB europeo depende de sectores donde patentes, marcas, diseños o copyright son esenciales. Estas industrias generan más empleo cualificado, pagan mejores salarios, exportan más y atraen mayor inversión.
Para las empresas, la conclusión es inequívoca: proteger la innovación no es solo una cuestión legal, sino una decisión estratégica de crecimiento.
En Elzaburu acompañamos a empresas tecnológicas, industriales y creativas en la protección, gestión y valorización de sus activos intangibles, ayudándolas a transformar la propiedad intelectual en una ventaja competitiva sostenible.
Es aquella que registra más patentes, marcas, diseños u otros derechos por empleado que la media, lo que indica que su actividad depende fuertemente de la innovación protegida.
Generan cerca del 48 % del PIB y más del 30 % del empleo total en la Unión Europea.
Porque reduce el riesgo competitivo, protege la exclusividad y aumenta la valoración de las empresas, lo que resulta atractivo para fondos de capital riesgo.
Farmacéutico, tecnológico, software, moda, automoción, alimentación con indicaciones geográficas y servicios creativos, entre otros.
Lo antes posible, preferiblemente antes de lanzar productos o buscar financiación. En función de la naturaleza del registro, el lanzamiento de un producto puede suponer la pérdida del requisito de novedad, imposibilitando una protección posterior, por ejemplo, vía patente.
David Hidalgo, Asociado y Agente de Patentes Europeas del área de Patentes de Elzaburu.
¿Tienes una idea innovadora y quieres protegerla legalmente? Esta guía te explica todo lo que necesitas saber sobre las patentes, tanto en España como a nivel internacional: qué se puede patentar, pasos para la tramitación de una invención, diferencias con otros mecanismos de protección como el modelo de utilidad o el secreto industrial, y mucho más.
Una patente es un registro técnico-legal que proporciona el derecho exclusivo en una jurisdicción sobre una invención. Permite al titular impedir que terceros fabriquen, utilicen o vendan su invención sin autorización, durante un periodo limitado de tiempo de 20 años.
La patente permite proteger soluciones técnicas a problemas concretos: nuevos productos, procedimientos, aparatos o usos.
Es un instrumento legal clave para fomentar la innovación y proteger la inversión en desarrollo tecnológico.
Depende del ámbito geográfico en el que se quiera protección.
La patente es un derecho otorgado en una jurisdicción particular, existiendo registros nacionales (España, Francia, Estados Unidos, China, etc.) o regionales (Europa).
Para que una invención sea patentable debe cumplir con tres requisitos fundamentales:
No se consideran invenciones y, por tanto, no se pueden proteger mediante patente:
Adicionalmente, existen excepciones de patentabilidad tales como:
Como se indicaba previamente, una idea abstracta no se corresponde con una invención. Lo que se patenta es una invención concreta, es decir, una materialización técnica de la idea.
Si aún no has desarrollado tu invención, pero quieres proteger la información confidencial, se puede recurrir a un secreto industrial.
Una vez se pueda definir una invención concreta, se puede iniciar el proceso de solicitud de patente ante la OEPM.
Antes de iniciar el proceso, es recomendable verificar si tu invención es patentable (bajo los requisitos de novedad, actividad inventiva y aplicación industrial) y realizar una búsqueda de antecedentes para comprobar si tu invención ya ha sido divulgada o protegida por terceros.
Se debe redactar una memoria descriptiva de la invención donde se divulgue y reivindique la invención a proteger.
La redacción técnica y legal de una patente es fundamental para una correcta tramitación y protección de la solución. Te recomendamos contar con un agente de propiedad industrial para evitar errores que puedan limitar el alcance de la protección.
La solicitud se debe presentar ante la OEPM junto con el comprobante de pago de la tasa correspondiente.
Tras verificar que la documentación está en regla (examen de oficio), y previo pago de la tasa correspondiente, la oficina oficial elaborará el Informe sobre el Estado de la Técnica (IET).
Este informe analiza si existen invenciones similares y aporta una opinión escrita preliminar sobre los requisitos de novedad, actividad inventiva y aplicación industrial, con posibles objeciones técnicas o formales que se deben corregir si deseas seguir adelante.
A los 18 meses desde la fecha de presentación, tu solicitud será publicada en el Boletín Oficial de la Propiedad Industrial (BOPI) y en la base de datos del Centro de Documentación Europeo (CEO).
Desde ese momento:
Tras el abono de la tasa correspondiente, la OEPM realiza un análisis profundo de los aspectos técnicos y legales de la solicitud.
Si se detectan objeciones, se dispone de 2 meses desde la publicación del Examen sustantivo en el BOPI para corregirlas. Generalmente, pueden existir entre 1 y 3 interacciones con la Oficina durante el examen sustantivo hasta la resolución de la tramitación.
Si todo está en orden, la OEPM dictará una resolución de concesión, y tu patente quedará registrada.
Tras la concesión, se abre un plazo de 6 meses en el que terceros pueden oponerse a la patente si consideran que no cumple los requisitos legales. Si no hay oposición (o esta es desestimada), la patente pasa a ser plenamente tuya, con una duración de 20 años, renovable mediante el pago de una tasa anual.
Si estás interesado en obtener protección fuera de España, lamentablemente no existe una patente mundial, que proteja una solución en todos los países, y se requiere la protección individual en cada uno de los países de interés, donde los pasos y requisitos varían sustancialmente de país a país.
Si buscas protección en varios países europeos, se puede presentar una solicitud de patente ante la Oficina Europea de Patentes (EPO). Una vez concedida, se debe validar la patente en cada país donde quieras que surta efecto (salvo si eliges el sistema de la patente unitaria que ya te otorgaría protección en los países adheridos).
Alternativamente, si planeas proteger tu invención en varios países fuera de Europa, se puede usar el sistema PCT (Tratado de Cooperación en materia de Patentes), gestionado por la OMPI. Este sistema permite iniciar el proceso en muchos países con una sola solicitud internacional, que posteriormente es tramitada individualmente en cada uno de los territorios de interés para su concesión.
Las patentes europeas (ante la EPO) o solicitudes internacionales (a través del sistema PCT) siguen procedimientos distintos, con requisitos técnicos, plazos y tasas específicos.
En esos casos, es aún más importante contar con asesoramiento profesional para decidir la mejor estrategia de protección y cumplir con las formalidades en cada jurisdicción.
La patente unitaria es un registro europeo que permite obtener una única patente válida en varios países de la Unión Europea con una sola solicitud. Este sistema entró en vigor en junio de 2023 y está gestionado por la Oficina Europea de Patentes (EPO).
Esta es una vía interesante, pero la decisión de solicitud dependerá de la estrategia de comercial, tecnológica y territorial que tengamos. En este artículo analizamos las ventajas e inconvenientes de la patente unitaria, frente al sistema tradicional de validación de patentes.
Es importante señalar que, España no forma parte del sistema de patente unitaria, por lo que, si deseas protección en el territorio español, se deberá hacer una validación nacional independiente.
Cuando se concede una patente europea, se abre un plazo de tres meses para validarla en cada país donde se desea protección. A través de este proceso la patente europea adquiere validez legal en los territorios correspondientes, permitiendo al titular ejercer sus derechos sobre esos mercados.
Esto implica:
Una patente tiene una duración de 20 años desde la fecha de presentación de la solicitud, siempre que se paguen las tasas anuales de mantenimiento.
No es posible renovarla ni prorrogarla más allá de ese plazo, salvo casos específicos donde se puede solicitar un registro adicional, los certificados complementarios de protección (CCP), aplicables a productos farmacéuticos o fitosanitarios.
|
Aspecto |
Patente |
Modelo de utilidad |
|
Novedad |
Mundial |
Mundial |
|
Requisito técnico |
Alto (actividad inventiva) |
Menor exigencia técnica |
|
Duración |
20 años |
10 años |
|
Coste |
Más elevado |
Más económico |
|
Examen sustantivo |
Obligatorio |
No siempre |
|
Aspecto |
Patente |
|
|
Divulgación |
Pública |
Confidencial |
|
Duración |
20 años |
Ilimitada (si se mantiene) |
|
Registro |
Requiere tramitación |
No requiere registro (pero sí medidas de protección documental) |
El software como tal no es patentable en España y Europa. Sin embargo, si forma parte de una invención con carácter técnico sí puede protegerse por patente.
No. Las ideas deben tener una materialización técnica para ser patentables. Ahora bien, el grado de desarrollo de la materialización técnica no requiere estar completo, y puede solicitarse una patente relativo a una invención es una etapa embrionaria.
Tu solicitud puede ser rechazada. Es muy recomendable realizar una búsqueda de antecedentes de manera previa a la solicitud de un registro.
En España, el proceso puede tardar entre 18 y 36 meses, dependiendo del tipo de examen y complejidad del caso.
No. Las patentes son territoriales, existiendo patentes nacionales (España, Estados Unidos, China, etc.) y regionales (Europa).
20 años, siempre que se abonen las tasas de mantenimiento anuales.
En Elzaburu, asesoramos a inventores, startups, universidades y grandes empresas en todo el proceso de protección, defensa y gestión estratégica de patentes, tanto a nivel nacional como internacional.
David Hidalgo, Asociado Junior del área de Patentes de Elzaburu.